MANIFIESTO POR EL RESPETO
Y LA DIVERSIDAD EN EL FUTBOL

Dejemos la homofobia fuera de juego. Es un trabajo en equipo

Las palabras importan: NO LE LLAMES MARICON AL ARBITRO

Uno de los ámbitos en los que se mueve la juventud y que es un referente como transmisión de valores es el ámbito deportivo, y dentro del deportivo, el fútbol sigue siendo el deporte de mayor influencia y repercusión social.

Sin embargo, en la actualidad en el modelo deportivo dominante se producen continuamente conductas que se podrían calificar de inaceptables.

La progresiva relevancia, difusión y competitividad en el deporte ha contribuido al deterioro en el modo de practicarlo, sufriendo las relaciones de convivencia y primando el éxito y el triunfo a toda costa. No pocas veces, el deporte adulto es utilizado como modelo en el que el deporte escolar haya su piedra angular, y en el que se proyectan una serie de actitudes muy alejadas a las que serían deseables.

No obstante, y aunque el deporte del fútbol debiera ser un espacio para que la juventud desarrolle valores positivos, no podemos negar que en muchas ocasiones no se transmiten esos valores, más bien al contrario, se fomentan o no se atajan, comportamientos de carácter discriminatorio, homofóbo, de falta de respeto y tolerancia.

Así como en otros muchos ámbitos públicos se conocen personas gays, lesbianas o trans visibles, en el fútbol existe un tabú muy instalado por el que raro es el caso, por no decir ninguno, en el que un futbolista ha hecho pública su homosexualidad.

Pensamos que para incidir en el respeto hacia la diversidad sexual, hay que empezar por lo más sencillo, por el lenguaje. Reivindicamos un lenguaje respetuoso y sin insultos, y eso es un trabajo en equipo.

Esta campaña es muy importante en el ámbito deportivo por varias razones:

Por ello, Dejemos la homofobia fuera de juego. Es un trabajo en equipo